• +34 650 08 27 25
  • info@elcirculodelola.com

Museo

Museo

¿A quién no le gusta coleccionar cosas?

Conozco pocas personas que no tengan alguna afición por coleccionar: coches a escala, zapatos, figuritas de plomo, minerales, cromos, revistas de decoración, vehículos teledirigidos o cualquier otra cosa.

Tenemos que aprovechar, cuando nuestros hijos son pequeños, esa pasión humana por buscar para enseñarles cosas positivas. En este caso, ya que hablamos de educación ambiental, os recomiendo que hagáis un hueco en el estante de algún mueble, que quede a su altura, para montar un museo.

Un Museo de la Naturaleza, claro. Donde vayan poniendo, clasificando, decorando… objetos relacionados con el entorno natural en el que os mováis: un paseo a la montaña, una ruta por un pueblo, vacaciones en el mar o dónde sea.

Recoger restos animales o vegetales que sean fáciles de limpiar y conservar para exponer en vuestro museo.

Cosas interesantes para clasificar y exponer son, por ejemplo:

  • Minerales, piedras
  • Plumas
  • Egagrópilas
  • Insectos (muchas veces los encontramos muertos, secos, y se conservan muchos años)
  • Huesos o cráneos (os enseñaremos a limpiarlos adecuadamente)
  • Palos tallados por insectos
  • Restos cerámicos o similares antiguos
  • Caracolas, cosas del mar
  • Piñas de diferentes coníferas
  • Postales (de museos de ciencias, de parques nacionales…)
  • Láminas
  • Dibujos de aves, de mamíferos…
  • Animales de plástico con fichas con sus características principales
  • Etc…

Las horas que dediquen a buscar los objetos, identificarlos con una guía, limpiarlos, clasificarlos, exponerlos y explicarlos a la familia y a las visitas les servirá para toda la vida.

Aprenderán a cuidar sus propias cosas, a mantener limpios los espacios (estarán orgullosos de enseñar su trabajo y para ello les enseñaremos a mantenerlo en condiciones), a identificar especies, aprenderán datos importantes sobre ellas y, sobre todo, les hará amantes de la naturaleza, que es fundamental.

Todo lo expuesto en el museo se puede identificar con cartulinas donde pongan el nombre de lo que estamos viendo e incluir los datos que quieran. Les ayudaremos a encontrar la información, si es necesario, pero lo harán ellos mismos.

Un cartel que anuncie “la entrada al museo” también está muy bien y, ya de paso, señales que indiquen a los visitantes que está “prohibido tocar”.

El tiempo que expongáis los tesoros de la naturaleza depende de cada uno, de si podemos prescindir de ese espacio por un periodo largo de tiempo o no. Es interesante que se prolongue en el tiempo para que nos dé tiempo a ir incorporando objetos a la colección, que sigamos trabajando la búsqueda en guías, la ordenación y clasificación, la explicación a otras personas de lo que hemos encontrado y expuesto, etc…

En mi caso, el museo nació, creció y lo disfrutamos durante cuatro años o más. Fue muy instructivo y todos los que lo visitaron aprendieron un montón.

Lola

2 comments so far

CarmenPublicado en12:31 pm - Oct 18, 2016

Es cierto q en todas las casas hay colecciones y no se les da importancia.
Bueba idea

Deja un comentario

0

Tu carrito