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Los cosméticos y nuestro planeta.

Los cosméticos y nuestro planeta.

Alguna vez he escrito sobre la importancia de que todo aquello que nos ponemos sobre la piel deberíamos poder ingerirlo por la boca.

Bueno, vale, no vamos a ser tan estrictos aunque no estaría mal.

Pero lo que sí quiero que tengáis claro es que, hoy en día, y según estudios realizados y contrastados, en el mundo se consumen una media de 12 cosméticos diarios. A mí se me hace tremenda porque me suelo limitar a una limpieza del rostro con agua de rosas que elaboro yo, a una crema de manos (sobre todo en invierno, con frío) de aceites ecológicos y a un gel y un champú también ecológicos. Ocasionalmente, uso mascarillas certificadas de productos orgánicos y no testadas en animales.

La cuestión es que los cosméticos que utilizamos a diario se tornan excesivos y esto se debe, en cierto modo, a la publicidad que bombardea en cualquier espacio de nuestras vidas: televisión, radio, anuncios en soportes publicitarios por las calles, paradas de autobús, regalo de muestras en eventos y centros comerciales…

Nos intentan convencer de que el uso de estos productos es beneficioso para nuestra salud y eso es un error por diversas razones.

Una razón es que la mayoría de estos cosméticos, incluidos los de “alta gama”, están repletos de sustancias nocivas y tóxicas para nosotros y, en según qué cantidades, podrían producirnos problemas de piel, alergias, jaqueca, depresión, enfermedades degenerativas, cáncer…

Además, tenemos que tener en cuenta que de algunas sustancias de diseño, recién inventadas, desconocemos los efectos secundarios a largo plazo. No sabemos en qué podrán afectarnos porque estamos comenzando a utilizarlas.

¿Quién de nosotros se lee los ingredientes de los productos que consumimos, en general, y de los cosméticos o productos de limpieza en particular?

¿Todos sabemos cómo están organizados los etiquetados?

Un resumen breve que quiero hacer es el siguiente:

– Las empresas no están obligadas a especificar el 100% de los ingredientes. Empezamos mal.

– El idioma en el que debe estar el etiquetado es el latín. Lo cual lleva a confusión. Muchas nomenclaturas suenan bien, a producto natural, y sin embargo se trata de derivamos del petróleo o sustancias químicas. Para comprender esto correctamente tendríamos que empezar por estudiar todos latín. No es posible.

– En cualquier caso, la cantidad de ingredientes de las etiquetas están representados por la posición en esta lista. Es decir, que si el primer ingrediente es alcohol y el último es tomillo, de lo que más contendrá el envase es alcohol y lo que menos será tomillo. Esto sí es sencillo de comprender.

Además de la toxicidad demostrada para nuestros organismos, el uso indiscriminado de tóxicos sintéticos supone un gran problema para el medio ambiente. Las microesferas y residuos plásticos empleados en la elaboración y conservación de estos productos afectan, de manera exponencial, a nuestro planeta. La realidad de un calentamiento global por los gases emitidos en la fabricación de estos elementos sintéticos se puede medir. Está ocasionando cambios drásticos en la estabilidad medioambiental.

Otros de los grandes afectados por el uso de químicos es el reino animal, ya sea por la mortandad debida a la contaminación como la mortalidad debida a los experimentos de laboratorio. Y, de forma indirecta, algunos de esos animales afectados entrarán, tarde o temprano, en nuestra cadena trófica.

La única garantía, hoy, de que aquellos productos cosméticos que consumimos no van a ser perjudiciales ni para nosotros ni para el medio ambiente, es la de elegir cosméticos naturales, orgánicos, ecológicos… con sus certificaciones que lo avalen al día.

Debemos elegir sólo éstos y dar importancia también al tipo de envases en los que se comercializan. No ganamos mucho si sólo utilizamos aceite de coco ecológico, prensado en frío, si lo adquirimos en un envase plástico, sin certificar su inocuidad, y con un transporte y conservación hasta la puesta en mano del consumidor, en condiciones dudosas.

Sólo así tendremos las garantías necesarias de que la salud nuestra y de nuestras familias está garantizada, a este nivel, y también la del planeta en el que habitamos.

Volveremos a hablar de cosméticos saludables en otra ocasión y de páginas en las que podéis calcular la toxicidad de productos que están autorizados.

Hoy os dejo una recomendación para que comprendáis y elijáis el tipo de certificación que os parezca más adecuado para vuestra próxima compra.

https://www.maquillajehipoalergenico.com/certificados-cosmetica-natural-y-ecologica/

Además del tema certificaciones, en esta web encontraréis sugerencias de maquillaje muy interesantes. En otra ocasión os hablaré de cosméticos más específicos de limpieza del cuerpo, para bebés, para mujeres…

Espero vuestros comentarios. Si no habéis probado antes la cosmética natural, es el momento.

El círculo de Lola

Lola

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